Buscar este blog

viernes, 26 de octubre de 2012


PROYECCIONES
Amauri E. Méndez Castro


Plan Familiar de Protección Civil

De ante mano una disculpa por el atraso en la publicación de esta semana, y un agradecimiento por los comentarios en redes sociales. Entremos en materia.
La falta de una adecuada planeación para enfrentar una situación de emergencia provocada por un desastre pone en mayor riesgo nuestras vidas y nuestro patrimonio.
En reconocimiento de esta situación, te presento esta información para difundir entre tus familiares, las medidas y acciones de preparación sobre cómo actuar antes, durante y después de un posible desastre, bajo el Principio de:

“LA SEGURIDAD EMPIEZA POR NUESTRA PROPIA CASA"

Un desastre se considera como un evento que, al ocurrir, impacta negativamente a la sociedad, a sus bienes y a su entorno;  transformando una situación normal en una de emergencia. Los fenómenos más comunes que provocan desastres son los incendios, los huracanes, las inundaciones y los sismos.
El plan que a continuación te presento puede adaptarse a cualquier situación de emergencia y a las necesidades específicas de cada familia, de acuerdo al número de personas que la componen y a las características propias del lugar en el que habitan.

¿Qué es?

Es el conjunto de actividades que los miembros de una familia deben realizar antes, durante y después de que se presente una situación de desastre; en él se deben considerar las medidas preventivas y los conocimientos necesarios para actuar, de manera organizada.
Se requiere que quienes participan en él lo hagan de manera coordinada y con un sentido de unión familiar. Por ello es importante que todos los miembros de la familia y las demás personas que viven en el hogar conozcan las medidas incluidas.
Elaborar un plan es muy sencillo y útil, incluso puede resultar hasta divertido para todos los que habitan el hogar.
Se recomienda contemplar la participación de los niños, con el propósito de que sepan qué deben hacer y puedan así colaborar con las personas mayores.

¿Qué se pretende?

Que todos los miembros de la familia sepan que hacer antes, durante y después de un desastre, a través del conocimiento de las medidas básicas de preparación y autoprotección. Asimismo, conocer que tan segura es nuestra casa y sus alrededores, además de las acciones que se deben llevar a cabo para corregir y mejorar sus condiciones de seguridad. Por otro lado, conocer la lista de utensilios y materiales que se recomienda tener a la mano para su mejor autoprotección, comunicación y abastecimiento.
¿Qué debe contener?

El Plan Familiar de Protección Civil deberá incluir las siguientes medidas:

Revisar el estado que guarda la construcción de nuestra casa, sus instalaciones y el mobiliario, así como los peligros que puedan presentar sus alrededores, con el fin de detectar y reducir los riesgos potenciales.

Diseñar rutas de evacuación y salidas más seguras

Prepararse para tomar las decisiones más adecuadas para afrontar el desastre

Realizar periódicamente ejercicios o simulacros en el hogar

 ¿Cómo detectar y reducir los riesgos a que estamos sujetos?

Comienza por elaborar un croquis sencillo de su casa y alrededores, en el que pueda anotar las observaciones sobre posibles riesgos en su hogar y del entorno, así como las recomendaciones para reducirlos.

Marca, asimismo, otros elementos de peligro como pueden ser alcantarillas o registros sin tapa, roturas o desniveles en el piso, salientes en los muros, rejas, cables tendidos, macetas o jardineras y otros objetos en general que pudieran provocar daños.

Posteriormente, asegura los objetos detectados que pudieran caer en caso de un temblor o salir proyectados durante un huracán y almacena adecuadamente las substancias inflamables que puedan provocar un incendio, con el fin, de reducir los riesgos.

¿Cómo diseñar las rutas de escape?

Para diseñar las rutas de escape o evacuación, primero deben de definir el lugar (o lugares) más seguro tanto dentro como fuera de su casa.

Igualmente, identifiquen y marquen en el croquis (con flechas de color verde), las rutas para llegar a los lugares más seguros dentro y fuera de su casa; retiren los objetos que puedan ser obstáculo en las rutas.

Es importante pensar no sólo en las rutas más directas, sino en las que tienen menos peligro. Señalen en el mismo croquis la distribución más conveniente del mobiliario para lograr mejores rutas de escape.

Cuando ya tengan las alternativas de rutas de salida, midan el tiempo que necesitan para llegar a los sitios seguros fuera de su casa, partiendo de diferentes lugares de ella, y escoja la que menor tiempo les lleve recorrer.

No olviden que al evacuar a niños pequeños, ancianos y personas con capacidades diferentes, el tiempo necesario puede ser mayor; por lo tanto consideren la posible ayuda que necesitarán.

¿Cómo prepararse para tomar las decisiones adecuadas en una situación de emergencia?

Conservar la calma es el elemento crucial para sobrevivir a una situación de emergencia, por ello, deben saber cómo comportarse y qué medidas tomar.

Una de las decisiones que muchas veces se tiene que tomar en una situación de emergencia es la de quedarse dentro o salir de la casa.

No hay una respuesta común para todas las situaciones; un lugar es más seguro en el grado en que se encuentre menos expuesto a riesgos; es decir, en cuanto cumple mejor el propósito de sobrevivencia.

Un lugar afuera no necesariamente es más seguro que el interior de la casa; puede decirse que, cuando es posible salir, lo hagamos con la seguridad de no exponernos. Para lo cual, los criterios que hay que tomar en cuenta son:

En caso de HURACÁN, la mejor protección es permanecer en casa, con las ventanas protegidas con cintas de aislar, o dirigirse con anticipación a un Refugio.

En caso de INCENDIO, es indispensable salir inmediatamente de la casa por la ruta más adecuada.

En caso de INUNDACIÓN, se recomienda evacuar la zona cuando se tenga noticia de que va a suceder, pero si no es posible hacerlo, entonces permanezca en las partes altas de su casa.

En caso de SISMO, quedarse en la casa cuando la construcción sea confiable y, salir si hay un lugar seguro y si el tiempo de salida es menor a 60 segundos.

¿Cómo realizar simulacros de evacuación?

Un simulacro es un ensayo o práctica sobre cómo se debe actuar en caso de una emergencia, provocada por un temblor, incendio, inundación, huracán, etc.

Realizar un simulacro tiene muchas ventajas. La primera de ellas es que podemos comprobar con anticipación si las acciones de preparación son eficientes y permite corregir la situación para una mejor atención de la emergencia.

Por otra parte, nos permite estar bien entrenados para actuar correctamente ante un desastre.
Una ventaja adicional es que fomenta la Cultura de Protección Civil entre los miembros de la familia y de la comunidad.

La recomendación es fijar responsabilidades a cada uno de los miembros de la familia, interrumpir inmediatamente las actividades y desconectar los aparatos eléctricos que estén funcionando, recorrer las rutas correspondientes, conducirse con orden: NO CORRER, NO GRITAR, NO EMPUJAR, llegar al punto de reunión convenido, revisar que nadie falte y que todos se encuentren bien y por ultimo evaluar los resultados y ajustar tiempos y movimientos.

Después de realizar uno o varios simulacros, la familia deberá discutir y analizar los puntos que considere incorrectos y corregirlos para quedar realmente convencidos de lo que se tiene que hacer.La participación de los niños es muy importante.
 
Lista de Utensilios y Materiales

Hagan una lista de todos aquellos documentos y objetos que deberá tener siempre a la mano, en caso de alguna emergencia. Empiece por:

Recopilar los documentos personales de todos los miembros de la familia, tales como:

                            Acta(s) de Nacimiento y Matrimonio
Fé de Bautismo
Certificado(s) Escolares
Póliza(s) de Seguros
Título(s) y Licencia(s) Profesional(es)
Licencia(s) de conducir
Pasaporte(s)
Credencial(es)
Escrituras de Propiedad
Facturas de Bienes, etc.

Guárdelos ordenadamente en una funda, caja o archivero portátil, de preferencia resistente al agua y al fuego y téngalos a la mano.

Obtengan copias de los documentos mencionados y guárdelos en casa de un familiar o amigo de confianza, que viva en otra zona; así podrá utilizarlos en caso de perder los originales durante el desastre.

Elaboren directorio con los teléfonos y direcciones a donde comúnmente asiste su familia.

Fijen un punto de reunión por si el siniestro ocurre al estar la familia dispersa en diferentes lugares y acuerde con los demás que será allí donde habrán de coincidir. Puede ser la casa de un amigo o familiar.

Tengan duplicado de las llaves de la casa y de su auto junto a la puerta de salida, cuente con el registro medico y del tipo sanguíneo de todos los habitantes de la casa, y conozca la ubicación de los hospitales y clínicas más cercanos y la mejor manera de llegar a ellos.

Tengan a la mano una linterna y un radio con pilas de repuesto; de ser posible tenga una caja con herramientas para reparaciones de emergencia y botiquín de primeros auxilios con su respectivo instructivo.

De igual manera, procure almacenar algunos víveres en lata y agua potable (es recomendable para dos días). Verifique las fechas de caducidad.

Ante la proximidad de un desastre previsible, como puede ser el caso de un huracán o una inundación, esté pendiente de las indicaciones de las autoridades, manténgase informado de acuerdo a la situación y tome la decisión anticipadamente sobre si habrá de permanecer en su hogar o acudir a un refugio previamente identificado.

Comprométanse, en forma permanente y sistemática, a poner en marcha el plan y en su caso mejorarlo.

Se recomienda organizar un comité vecinal de Protección Civil en su cuadra, barrio y edificio, con objeto de mantener una permanente colaboración y ayuda mutua.

Recuerda: Todos necesitamos de todos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Proyecciones
 
La movilidad para los cuerpos de emergencias en la Ciudad de México
 
Amauri E. Méndez Castro
 
Esto leí el 18 de septiembre en un portal “Protección civil, seguridad, movilidad e infraestructura son las acciones prioritarias de las 16 jefaturas delegacionales en la ciudad, según el quinto Informe de Gobierno de Marcelo Ebrard, entregado a la Asamblea Legislativa del DF”.
Luego de terminarlo, reflexione sobre la realidad en las calles, el Jefe de Gobierno no tiene ni la más remota idea de cómo es esto, a pesar de haber sido secretario de Seguridad Publica del DF.
Si bien es cierto que cada delegación tiene sus propias características y que ellas son las encargadas de la planeación para solucionar las diversas problemáticas que las aquejan; el Gobierno de la capital también tiene que aportar algo a la movilidad en esta ciudad.
En el diccionario de la Real Académica Española (RAE) se lee: Movilidad: s. f. Capacidad que tiene una persona o una cosa para poder moverse.  Y en esta ciudad es muy complicado por el tráfico y la falta de educación vial; basta recordar lo acontecido el pasado 28 de septiembre, en el cual una lluvia generalizada en el Distrito Federal la vuelve un caos.
Si bien es cierto que la movilidad no es competencia de la Protección Civil, si le afecta y mucho. Ese 28 de septiembre se atendieron  83 encharcamientos y un día antes se habían atendido 63; el abundante tráfico no permite que sean atendidos “en tiempo y forma”, lo que incrementa el caos.
Dicen, porque no me consta, que en la delegación Álvaro Obregón han elaborado un Atlas de Riesgo en materia de Protección Civil, a través del cual se definen proyectos para la reducir la vulnerabilidad en más de mil sitios catalogados como de alto riesgo; esperamos que en estos puntos, tengan contemplado no solo solicitar a locales de las Plazas Comerciales su programa interno de protección civil y que por el contrario las autoridades delegacionales estén visitando las zonas más altas y vulnerables para evitar decesos por intoxicación que es lo más próximo ante la temporada invernal.
En la delegación Miguel Hidalgo esta la creación del “Plan de Movilidad Integral de Polanco” que busca solucionar uno de los temas más conflictivos de esta demarcación, el tráfico; pero no veo que la unidad delegacional ni la Secretaría de Protección Civil local estén haciendo un programa de capacitación eficaz en la misma zona.
No se han puesto a pensar que cuando se presenta un sismo y es perceptible por la ciudadanía en esta zona, lo primero que hace es entrar en pánico, salir corriendo del edificio (importando poco el simulacro anterior),  llamar por teléfono a las escuelas de los hijos (el cual no funciona) y salir corriendo generando un tráfico tremendo.
Acaso el Macro simulacro de cada año los salvara o esta es toda la línea de acción por parte de estas dependencias de gobierno en una zona en la que tienes concentrada gran parte de las oficinas de esta ciudad.
Las principales líneas de acción en movilidad en el GDF han sido: transporte público (reingeniería de rutas, desarrollo de una ruta interna para transporte local conocida como Polancobús), estacionamiento (subterráneos y parquímetros; señalamiento vertical y horizontal), aforo vehicular (incluye viajes y tipo de usuario), bases de taxis, relación entre usos de suelo de la colonia, entre otros.
Pero… ¿cómo se resuelve el problema de la movilidad en caso de emergencia en esta ciudad?
Rodrigo Díaz, arquitecto de Universidad Católica de Chile y Maestro en Planificación Urbana dijo en alguna ocasión esta frase: tú no estás en el tráfico, tú eres el tráfico.
Y creo que tiene mucho de verdad; y planteo en esta ocasión algunas acciones que haría más rápida la respuesta de todos los servicios de emergencia como las siguientes: el uso del taxi, ya que en esta ciudad el promedio de uso es de 1.3 personas por vehículo, dejar los vehículos en casa para traslados menores a ocho kilómetros, ya que representan del 20 al 30 por ciento del parque vehicular que circula en horas pico, viajes complementarios, es decir, utilizando dos o tres transportes diferentes para llegar a un punto.
Te imaginas que marques por teléfono solicitando una ambulancia y que realmente llegue en veinte minutos, o que los bomberos lleguen antes que los vecinos apaguen el incendio. La mayoría de los retrasos o no arribo de las unidades de emergencia es el tráfico.
Pensemos realmente en una ciudad segura, y eso incluye movilidad no sólo para las unidades de emergencia, para todos; pensemos en decidir que obras necesitamos realmente y como actuar en caso de desastre, lo que nos lleva necesariamente en hacer nuestro “Plan Familiar de Protección Civil”, del cual hablaremos la próxima semana.
 


55 48371214        TELCEL.
     
63039115        OFICINA

Twitter:                     @amau77
Facebook:              
http://www.facebook.com/AMAU77
amau77@yahoo.com.mx
amau77@telmexmaill.com
amau77@gmail.com

lunes, 8 de octubre de 2012

PROYECCIONES
Por Amaury E. Méndez Castro
Esta semana he estado platicando mucho con algunos interesados, estudiosos e involucrados en el tema de la Protección Civil, sobre las condiciones académicas y grados de especialidad en las que nos encontramos los que nos dedicamos a esto; no es raro encontrarnos entre este grupo a ingenieros, arquitectos, biólogos, médicos, técnicos en urgencias médicas, abogados, psicólogos, trabajadores sociales etc.; y no olvidemos a personal de la milicia, marina, cuerpos de seguridad, sin dejar de lado al personal relacionado con los aeropuertos…. Pocos, muy pocos con una licenciatura en Protección Civil o en Gestión de Riesgos.
En el mercado hay muchas personas que prometen realizar el mejor Programa Interno de Protección Civil, hacer el trámite ante las autoridades y resolver. Y en realidad, solo te dan una copia de algún programa que alguien más hizo y solo lo adaptan; sin olvidar que para ser aprobado dicho programa, también hay que “cooperar” con la causa del que se encuentre en turno.
O está el extremo contrario, te encuentras al que por unas cuantas cuentas de vidrio  te promete hacer mil y un cosas, y terminas gastando el triple de lo que te cobro solo por querer ahorrar unos pesos….
Recuerdo una frase “procura hacer bien tu trabajo, si no; alguien más sufrirá por tu culpa”.
Dentro del discurso al entregar el Premio Nacional de Protección Civil al Doctor Modesto Ortiz Figueroa, Felipe Calderón Hinojosa decía: "No debemos bajar la guardia. Hemos avanzado mucho en Protección Civil, pero tendremos que avanzar mucho más” … a lo que me pregunte en ese momento, ¿cuánto realmente hemos avanzado?
No tenemos aún la Escuela Nacional de Protección Civil, la nueva Ley General de Protección Civil no tiene su reglamento, a la propia ley le hace falta temas y una mayor claridad y certeza jurídica. En mi opinión, aun hay muchas deficiencias aún en el tema legislativo y jurídico.
En las diferentes dependencias de gobierno existen las aéreas de Protección Civil que por ley deben de estar pero ¿en qué condiciones están?, tienen realmente su programa interno de Protección Civil, ¿los comités internos funcionan como tal?, ¿las brigadas están capacitadas para enfrentar una emergencia?, ¿tienen el material mínimo indispensable?, ¿hay recursos para esas aéreas?.
Veo con gran tristeza que pocas dependencias de la administración pública federal, estatal y municipal cuentan con ello, y si las dependencias de las diversas instancias de gobierno no cuentan con lo que les marca la ley, ¿cómo es que quieren que los particulares cumplan en esta?.
El atraso es de cerca de diez años en general, aun que en algunos casos hay que decir que son ejemplos del tratamiento que le dan al tema en lo estatal y en lo municipal.
 
Por otro lado y  para poder abatir el rezago este año se ha incorporado en el Plan de Estudios de la Universidad de la Ciudad de México la carrera de “Licenciatura en Protección Civil y Gestión de Riesgos”, algo así existe en también en la Universidad de Guadalajara, a través del Centro Universitario del Sur, “Licenciatura en Seguridad Laboral, Protección Civil y Emergencias”; o en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, “Licenciatura en Protección Civil”.
Esperamos que más universidades se habrán a esta posibilidad, para contar con técnicos y profesionales en la materia y podamos crear un país más  en materia de Protección Civil
Qué pasaría si un grupo multidisciplinario, con experiencia teórica y práctica se diera a la tarea de iniciar la creación de un Colegio de Protección Civil a nivel nacional, que este grupo pudiera coadyuvar a la creación de más y mejores especialistas.
Mientras, habrá que estar capacitándose todo el tiempo, aplicando las nuevas tecnologías y difundir la Protección Civil.
 
@amau77

PROYECCIONES

de Amauri Eleazar Mendez, el El miércoles, 26 de Septiembre de 2012 a la(s) 14:47 ·
Por Amaury E. Méndez Castro

Al estar en la Plaza de la Solidaridad, a veintisiete años de la tragedia del 19 de Septiembre de 1985, ¿me pregunto si en verdad estamos preparados para un sismo de igual o mayor magnitud en la Ciudad de México o en el país?
Las autoridades de esta ciudad así como las de la Republica Mexicana en materia de protección civil dirían que sí: “SE HAN REALIZADO GRANDES ESFUERZOS PARA LA CAPACITACIÓN  E INTEGRACIÓN DE NUEVAS BRIGADAS” o que “AHORA HAY MAS CONCIENCIA POR PARTE DE LAS SOCIEDAD Y EL GOBIERNO”.  Yo creo que no, que hace falta hacer más como sociedad y como gobierno.
De estos momentos, no tengo recuerdos claros; lo que si tengo son los documentos que se generaron a partir de los sismos, lo que me da una visión distinta de lo que es PROTECCIÓN CIVIL.
La Protección Civil nace el 12 de agosto de 1949 en el Protocolo 1 adicional al Tratado de Ginebra “Protección a las víctimas de los conflictos armados internacionales”, que es una de las disposiciones otorgadas para facilitar el trabajo de la Cruz Roja. 
En nuestro país, la erupción del volcán Chichonal, Chiapas en 1982; la explosión de tanques de almacenamiento de gas en San Juan Ixhuatepec, Estado de México, en  1984 y los sismos del 19 y 20 de septiembre en la Ciudad de México en 1985; son los antecedentes inmediatos que dan paso al surgimiento en México de diversas iniciativas para crear un organismo especializado que estudie los aspectos técnicos de la prevención de desastres
El Gobierno Federal decidió establecer en México el Sistema Nacional de Protección Civil, (SINAPROC) dotándolo de una institución que proporcionara el apoyo técnico a las diferentes estructuras operativas. Para su creación se contó con el apoyo económico y técnico del Gobierno de Japón, quien contribuyó en la construcción y el equipamiento de las instalaciones; de igual forma proporcionó capacitación a los especialistas nacionales a fin de mejorar los conocimientos y la organización en lo relativo a los desastres sísmicos.
Simultáneamente, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aportó el terreno en que se construiría dicha institución, proporcionó al personal académico y técnico especializado e impulsó decididamente los estudios relacionados con la reducción de desastres en el país.
Como resultado de estas importantes iniciativas, el 19 de septiembre de 1988 se determina la creación del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED); teniendo el carácter de un organismo administrativo desconcentrado, mismo que fue inaugurado el 11 de mayo de 1990.
Desde entonces se cuentan con leyes y reglamentos que se han modificado con el transcurso de los años; sin llegar a abarcar siquiera los puntos medulares en la materia. Este año se presentó la Nueva Ley General de Protección Civil y en el Distrito Federal cambio la Ley del Sistema de Protección Civil en 2011, sin que el Reglamento en el tema sufra alguna actualización.
Si bien es cierto que en el Distrito Federal se cuenta con un avance mayor, también es cierto que en otros estados y municipios de la República toman el tema de Protección Civil en serio, en esta colaboración hablaremos de este temas y más, incluso qué han hecho en otros países; qué podrían ser un buen ejemplo para las futuras modificaciones a las leyes y reglamentación, y el por qué no el contar con una normatividad y procedimientos de operación adecuados y específicos puede ser más dañino para una población, para una sociedad que desconoce que es la protección civil.