Buscar este blog

martes, 7 de agosto de 2012

¿Protección civil?

Ricardo Pascoe Pierce*
He advertido sobre el riesgo que representa el carro completo del PRD en la Ciudad de México en materia de control presupuestal y rendición de cuentas. Existe el temor, fundado en mi opinión, de que la carencia de contrapesos en la estructura de gobierno, tanto a nivel Ejecutivo (central y delegaciones), Legislativo y Judicial es factor fundamental para la promoción de la impunidad y, por ende, de acciones de corrupción por parte de funcionarios públicos. Los ámbitos en los que inciden las opciones de corrupción son variados: adjudicación de contratos en obras y compras, verificaciones, inspecciones, otorgamiento de licencias y permisos y protección civil, como los principales. Se entienden estos ejemplos, pero ¿protección civil?
La protección civil en la Ciudad de México tiene dos rostros. El rostro amable tiene que ver con las heridas colectivas de la población capitalina. El temblor del 19 de septiembre de 1985 es recordado, año con año, con ceremonias cívicas y actos ciudadanos. La movilización ciudadana que se gestó a partir de la parálisis gubernamental en esa fecha sigue resonando hasta el día de hoy: Asamblea de Barrios y René Bejarano, entre otros actores, brincaron a la notoriedad y desde entonces son fuerzas políticas relevantes en la ciudad. Con regularidad el GDF promueve, a través de la Secretaría de Protección Civil, simulacros masivos tanto en oficinas de gobiernos como en oficinas privadas. Con el recuerdo del ’85 presente, el gobierno capitalino atiende la angustia de los ciudadanos cada vez que se reportan temblores o cualquier otro tipo de desastre natural, como inundaciones, ventiscas o incendios.
Como respuesta normativa a estas circunstancias y eventualidades, sucesivas legislaturas de la ALDF promovieron leyes y reglamentos en torno a un concepto cada vez más amplio y elástico de la protección civil. Hoy la normatividad de la protección civil le permite al gobierno central y las delegaciones a intervenir en la organización interna de todos los establecimientos mercantiles en la Ciudad de México. Sin embargo, este rostro normativo de la protección civil rápidamente ha dado lugar al rostro más negativo de la corrupción. 
Legítimamente la mirada estaba puesta en lo que viene con el gobierno entrante, y no tanto en lo que se enfrenta en el día a día con los gobiernos salientes. Sin embargo, voces de preocupación se han alzado expresando graves inquietudes acerca de lo que está ocurriendo en estos momentos, en materia de corrupción en la ciudad capital de México. Reportes provenientes de múltiples fuentes, representando negocios y giros diversos, están informando del uso del programa interno de Protección Civil por parte de funcionarios públicos como pretexto para exigir dinero a los negocios. 
Este otro rostro funesto de la corrupción empaña el concepto de la protección civil. El hecho de que tanto gobierno central como delegaciones hayan sufrido el abandono de tantos funcionarios so pretexto de las elecciones, ha abierto un notable desorden en esas entidades administrativas. Ya sea por omisión o comisión, las autoridades actuales del gobierno central y de las delegaciones están permitiendo el florecimiento de la corrupción en gran escala, utilizando, en demasiadas ocasiones, a la protección civil como justificación. No importa el partido que gobierna (o desgobierna), el fenómeno es el mismo. La protección civil se ha convertido en el instrumento favorito para la extorsión por parte de funcionarios públicos en este periodo de transición entre un gobierno y otro. El efecto que tiene esta conducta de funcionarios atenta contra los trabajadores, pues pierden empleos o salarios, atenta contra la inversión en la planta productiva de la ciudad y ataca la credibilidad de las instituciones. ¿Habrá quien pueda rescatar el rostro amable y necesario de la protección civil en el DF?

       *Especialista en análisis político


tomado del excelsior del dia Martes, 07 de Agosto del 2012 - México D.F.
aca el lnk de la nota  http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=852080 

No hay comentarios:

Publicar un comentario