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jueves, 1 de noviembre de 2012

MEGACIUDADES Y SUS RIESGOS



PROYECCIONES
AMAURI E. MÉNDEZ CASTRO

La semana pasada estando en un seminario internacional de riesgos químicos, se hablaba que la Ciudad de México entre otras, es una megaciudad; pero…..  que es una megaciudad y a que riesgos nos enfrentamos en ellas?
Una megaciudad es usualmente definida como un área metropolitana con más de 10 millones de habitantes.1 Algunas definiciones requieren también que tenga una densidad demográfica mínima de 2.000 personas/km². Puede estar conformada por una, dos o más áreas metropolitanas que se han unido físicamente.
Los términos conurbación y metroplex se aplican también a los casos de varias áreas urbanas unidas.
Los términos megapolis y megalópolis a veces se utilizan como sinónimo de megaciudad.
Esta es una lista que define megaciudades como aglomerados urbanos en vez de áreas metropolitanas.
Hasta el 2007, encontramos 22 ciudades con esta definición.
Proyecciones de las Naciones Unidas indican que el surgimiento de nuevas megaciudades está decayendo desde el 2005. Sin embargo, la expansión y fusión de áreas altamente urbanizadas podría mantenerse como una tendencia, ejemplificando con las siguientes zonas:
§    Tokio - Nagoya - Osaka - Kōbe - Kioto
§    Boston - Nueva York - Filadelfia - Baltimore   Washington (BosWash)
§    Ciudad de México - Puebla - Tlaxcala - Toluca - Pachuca - Cuernavaca -      Santiago de Querétaro (Megalopolis de México)
§    Los Ángeles - San Diego
§    Chicago - Milwaukee
§    San José - San Francisco - Oakland (San Francisco Bay Area)
§    São Paulo - Campinas - Baixada Santista - Sorocaba - São Jose dos Campos -         Jundiaí
§    Buenos Aires - La Plata - Rosario

Todas las conglomeraciones producen riesgos, mientras más concentración de personas haya en un lugar, mayor es la necesidad de reducir los riesgos.

En la Ciudad de México hemos afrontado diversas catástrofes y contingencias, tanto de tipo natural, como producto de condiciones urbanas fuera de control.

Principalmente han sido tres grandes contingencias.

La primera fue el sismo de 7.9 grados en la escala de Richter ocurrido en 1985, donde las pérdidas humanas y el colapso de edificaciones fueron en cantidades innumerables.
El segundo caso fue la crisis ambiental producida por la contaminación del  aire de la ciudad, durante la década de los años 90.

Finalmente, la contingencia sanitaria iniciada en la Ciudad de México a causa del virus AH1N1, llevó al gobierno de la ciudad a tomar decisiones drásticas con repercusiones económicas, pero que fueron decisivas para que la epidemia no se propagara de manera amplia.

Estas contingencias nos han dotaron de la experiencia necesaria para iniciar a conformar una cultura de la prevención, comenzar a implementar una unidad de Protección Civil en cada institución, tanto pública como privada, así como producción de un atlas de riesgos a nivel de la ciudad.

Los reportes consideran que los desafíos a que se enfrentan las megaciudades son la gestión urbana y seis sectores críticos de infraestructura
· Transporte
· Electricidad
· Agua y aguas residuales
· Salud,
· Protección Civil
· Seguridad

Las Megaciudades requieren recursos energéticos tanto humanos como naturales, industria, construcción, infraestructura y mantenimiento. El éxito de una Megaciudad se mide en términos de su productividad económica, equidad social y diversidad ambiental.

Como consecuencias de este desarrollo se crean altas densidades de población, altas demandas de recursos y una alta contaminación, consumo y desperdicio de energía, lo que conlleva a un gran impacto ambiental tanto local como regional.

Las Megaciudades comúnmente crecen en áreas con condiciones geológicas difíciles; sujetas a riesgos naturales como inundaciones o deslaves, lo que propicia que su mantenimiento sea mucho más costoso. Los efectos de un cambio ambiental y socio-económico pueden magnificar los riesgos y la calidad de vida de sus habitantes, además el incremento de densidad de población puede propiciar otros problemas como la pobreza extrema dentro de estas poblaciones.

Muchas de estas Megaciudades parecen haber llegado al límite de sus capacidades físicas y materiales, lo cual propiciará un crecimiento de las ciudades en diferentes direcciones como podrían ser cerros, laderas, cañadas o en edificios tipo rascacielos o en espacios bajo tierra.
Este tipo de cambios implicarían caminos, comunicaciones, electricidad así como algunas zonas de trabajo y viviendas en zonas inadecuadas o de reserva ecológica, estos cambios seguramente propiciaran una reducción en la calidad de vida de sus habitantes así como una mayor vulnerabilidad a los desastres naturales; como sea, cualquiera de las opciones de crecimiento tanto hacia los lados, arriba como hacia abajo propiciarán cambios en el balance natural del medio ambiente.
Este tipo de desarrollo requiere una gran planeación y mantenimiento además del conocimiento de las condiciones y procesos en la superficie, todo esto con la utilización de técnicas modernas de planeación y construcción.

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1 "How Big Can Cities Alakasam Get?" New Scientist Magazine, 17 June 2006, page 41

viernes, 26 de octubre de 2012


PROYECCIONES
Amauri E. Méndez Castro


Plan Familiar de Protección Civil

De ante mano una disculpa por el atraso en la publicación de esta semana, y un agradecimiento por los comentarios en redes sociales. Entremos en materia.
La falta de una adecuada planeación para enfrentar una situación de emergencia provocada por un desastre pone en mayor riesgo nuestras vidas y nuestro patrimonio.
En reconocimiento de esta situación, te presento esta información para difundir entre tus familiares, las medidas y acciones de preparación sobre cómo actuar antes, durante y después de un posible desastre, bajo el Principio de:

“LA SEGURIDAD EMPIEZA POR NUESTRA PROPIA CASA"

Un desastre se considera como un evento que, al ocurrir, impacta negativamente a la sociedad, a sus bienes y a su entorno;  transformando una situación normal en una de emergencia. Los fenómenos más comunes que provocan desastres son los incendios, los huracanes, las inundaciones y los sismos.
El plan que a continuación te presento puede adaptarse a cualquier situación de emergencia y a las necesidades específicas de cada familia, de acuerdo al número de personas que la componen y a las características propias del lugar en el que habitan.

¿Qué es?

Es el conjunto de actividades que los miembros de una familia deben realizar antes, durante y después de que se presente una situación de desastre; en él se deben considerar las medidas preventivas y los conocimientos necesarios para actuar, de manera organizada.
Se requiere que quienes participan en él lo hagan de manera coordinada y con un sentido de unión familiar. Por ello es importante que todos los miembros de la familia y las demás personas que viven en el hogar conozcan las medidas incluidas.
Elaborar un plan es muy sencillo y útil, incluso puede resultar hasta divertido para todos los que habitan el hogar.
Se recomienda contemplar la participación de los niños, con el propósito de que sepan qué deben hacer y puedan así colaborar con las personas mayores.

¿Qué se pretende?

Que todos los miembros de la familia sepan que hacer antes, durante y después de un desastre, a través del conocimiento de las medidas básicas de preparación y autoprotección. Asimismo, conocer que tan segura es nuestra casa y sus alrededores, además de las acciones que se deben llevar a cabo para corregir y mejorar sus condiciones de seguridad. Por otro lado, conocer la lista de utensilios y materiales que se recomienda tener a la mano para su mejor autoprotección, comunicación y abastecimiento.
¿Qué debe contener?

El Plan Familiar de Protección Civil deberá incluir las siguientes medidas:

Revisar el estado que guarda la construcción de nuestra casa, sus instalaciones y el mobiliario, así como los peligros que puedan presentar sus alrededores, con el fin de detectar y reducir los riesgos potenciales.

Diseñar rutas de evacuación y salidas más seguras

Prepararse para tomar las decisiones más adecuadas para afrontar el desastre

Realizar periódicamente ejercicios o simulacros en el hogar

 ¿Cómo detectar y reducir los riesgos a que estamos sujetos?

Comienza por elaborar un croquis sencillo de su casa y alrededores, en el que pueda anotar las observaciones sobre posibles riesgos en su hogar y del entorno, así como las recomendaciones para reducirlos.

Marca, asimismo, otros elementos de peligro como pueden ser alcantarillas o registros sin tapa, roturas o desniveles en el piso, salientes en los muros, rejas, cables tendidos, macetas o jardineras y otros objetos en general que pudieran provocar daños.

Posteriormente, asegura los objetos detectados que pudieran caer en caso de un temblor o salir proyectados durante un huracán y almacena adecuadamente las substancias inflamables que puedan provocar un incendio, con el fin, de reducir los riesgos.

¿Cómo diseñar las rutas de escape?

Para diseñar las rutas de escape o evacuación, primero deben de definir el lugar (o lugares) más seguro tanto dentro como fuera de su casa.

Igualmente, identifiquen y marquen en el croquis (con flechas de color verde), las rutas para llegar a los lugares más seguros dentro y fuera de su casa; retiren los objetos que puedan ser obstáculo en las rutas.

Es importante pensar no sólo en las rutas más directas, sino en las que tienen menos peligro. Señalen en el mismo croquis la distribución más conveniente del mobiliario para lograr mejores rutas de escape.

Cuando ya tengan las alternativas de rutas de salida, midan el tiempo que necesitan para llegar a los sitios seguros fuera de su casa, partiendo de diferentes lugares de ella, y escoja la que menor tiempo les lleve recorrer.

No olviden que al evacuar a niños pequeños, ancianos y personas con capacidades diferentes, el tiempo necesario puede ser mayor; por lo tanto consideren la posible ayuda que necesitarán.

¿Cómo prepararse para tomar las decisiones adecuadas en una situación de emergencia?

Conservar la calma es el elemento crucial para sobrevivir a una situación de emergencia, por ello, deben saber cómo comportarse y qué medidas tomar.

Una de las decisiones que muchas veces se tiene que tomar en una situación de emergencia es la de quedarse dentro o salir de la casa.

No hay una respuesta común para todas las situaciones; un lugar es más seguro en el grado en que se encuentre menos expuesto a riesgos; es decir, en cuanto cumple mejor el propósito de sobrevivencia.

Un lugar afuera no necesariamente es más seguro que el interior de la casa; puede decirse que, cuando es posible salir, lo hagamos con la seguridad de no exponernos. Para lo cual, los criterios que hay que tomar en cuenta son:

En caso de HURACÁN, la mejor protección es permanecer en casa, con las ventanas protegidas con cintas de aislar, o dirigirse con anticipación a un Refugio.

En caso de INCENDIO, es indispensable salir inmediatamente de la casa por la ruta más adecuada.

En caso de INUNDACIÓN, se recomienda evacuar la zona cuando se tenga noticia de que va a suceder, pero si no es posible hacerlo, entonces permanezca en las partes altas de su casa.

En caso de SISMO, quedarse en la casa cuando la construcción sea confiable y, salir si hay un lugar seguro y si el tiempo de salida es menor a 60 segundos.

¿Cómo realizar simulacros de evacuación?

Un simulacro es un ensayo o práctica sobre cómo se debe actuar en caso de una emergencia, provocada por un temblor, incendio, inundación, huracán, etc.

Realizar un simulacro tiene muchas ventajas. La primera de ellas es que podemos comprobar con anticipación si las acciones de preparación son eficientes y permite corregir la situación para una mejor atención de la emergencia.

Por otra parte, nos permite estar bien entrenados para actuar correctamente ante un desastre.
Una ventaja adicional es que fomenta la Cultura de Protección Civil entre los miembros de la familia y de la comunidad.

La recomendación es fijar responsabilidades a cada uno de los miembros de la familia, interrumpir inmediatamente las actividades y desconectar los aparatos eléctricos que estén funcionando, recorrer las rutas correspondientes, conducirse con orden: NO CORRER, NO GRITAR, NO EMPUJAR, llegar al punto de reunión convenido, revisar que nadie falte y que todos se encuentren bien y por ultimo evaluar los resultados y ajustar tiempos y movimientos.

Después de realizar uno o varios simulacros, la familia deberá discutir y analizar los puntos que considere incorrectos y corregirlos para quedar realmente convencidos de lo que se tiene que hacer.La participación de los niños es muy importante.
 
Lista de Utensilios y Materiales

Hagan una lista de todos aquellos documentos y objetos que deberá tener siempre a la mano, en caso de alguna emergencia. Empiece por:

Recopilar los documentos personales de todos los miembros de la familia, tales como:

                            Acta(s) de Nacimiento y Matrimonio
Fé de Bautismo
Certificado(s) Escolares
Póliza(s) de Seguros
Título(s) y Licencia(s) Profesional(es)
Licencia(s) de conducir
Pasaporte(s)
Credencial(es)
Escrituras de Propiedad
Facturas de Bienes, etc.

Guárdelos ordenadamente en una funda, caja o archivero portátil, de preferencia resistente al agua y al fuego y téngalos a la mano.

Obtengan copias de los documentos mencionados y guárdelos en casa de un familiar o amigo de confianza, que viva en otra zona; así podrá utilizarlos en caso de perder los originales durante el desastre.

Elaboren directorio con los teléfonos y direcciones a donde comúnmente asiste su familia.

Fijen un punto de reunión por si el siniestro ocurre al estar la familia dispersa en diferentes lugares y acuerde con los demás que será allí donde habrán de coincidir. Puede ser la casa de un amigo o familiar.

Tengan duplicado de las llaves de la casa y de su auto junto a la puerta de salida, cuente con el registro medico y del tipo sanguíneo de todos los habitantes de la casa, y conozca la ubicación de los hospitales y clínicas más cercanos y la mejor manera de llegar a ellos.

Tengan a la mano una linterna y un radio con pilas de repuesto; de ser posible tenga una caja con herramientas para reparaciones de emergencia y botiquín de primeros auxilios con su respectivo instructivo.

De igual manera, procure almacenar algunos víveres en lata y agua potable (es recomendable para dos días). Verifique las fechas de caducidad.

Ante la proximidad de un desastre previsible, como puede ser el caso de un huracán o una inundación, esté pendiente de las indicaciones de las autoridades, manténgase informado de acuerdo a la situación y tome la decisión anticipadamente sobre si habrá de permanecer en su hogar o acudir a un refugio previamente identificado.

Comprométanse, en forma permanente y sistemática, a poner en marcha el plan y en su caso mejorarlo.

Se recomienda organizar un comité vecinal de Protección Civil en su cuadra, barrio y edificio, con objeto de mantener una permanente colaboración y ayuda mutua.

Recuerda: Todos necesitamos de todos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Proyecciones
 
La movilidad para los cuerpos de emergencias en la Ciudad de México
 
Amauri E. Méndez Castro
 
Esto leí el 18 de septiembre en un portal “Protección civil, seguridad, movilidad e infraestructura son las acciones prioritarias de las 16 jefaturas delegacionales en la ciudad, según el quinto Informe de Gobierno de Marcelo Ebrard, entregado a la Asamblea Legislativa del DF”.
Luego de terminarlo, reflexione sobre la realidad en las calles, el Jefe de Gobierno no tiene ni la más remota idea de cómo es esto, a pesar de haber sido secretario de Seguridad Publica del DF.
Si bien es cierto que cada delegación tiene sus propias características y que ellas son las encargadas de la planeación para solucionar las diversas problemáticas que las aquejan; el Gobierno de la capital también tiene que aportar algo a la movilidad en esta ciudad.
En el diccionario de la Real Académica Española (RAE) se lee: Movilidad: s. f. Capacidad que tiene una persona o una cosa para poder moverse.  Y en esta ciudad es muy complicado por el tráfico y la falta de educación vial; basta recordar lo acontecido el pasado 28 de septiembre, en el cual una lluvia generalizada en el Distrito Federal la vuelve un caos.
Si bien es cierto que la movilidad no es competencia de la Protección Civil, si le afecta y mucho. Ese 28 de septiembre se atendieron  83 encharcamientos y un día antes se habían atendido 63; el abundante tráfico no permite que sean atendidos “en tiempo y forma”, lo que incrementa el caos.
Dicen, porque no me consta, que en la delegación Álvaro Obregón han elaborado un Atlas de Riesgo en materia de Protección Civil, a través del cual se definen proyectos para la reducir la vulnerabilidad en más de mil sitios catalogados como de alto riesgo; esperamos que en estos puntos, tengan contemplado no solo solicitar a locales de las Plazas Comerciales su programa interno de protección civil y que por el contrario las autoridades delegacionales estén visitando las zonas más altas y vulnerables para evitar decesos por intoxicación que es lo más próximo ante la temporada invernal.
En la delegación Miguel Hidalgo esta la creación del “Plan de Movilidad Integral de Polanco” que busca solucionar uno de los temas más conflictivos de esta demarcación, el tráfico; pero no veo que la unidad delegacional ni la Secretaría de Protección Civil local estén haciendo un programa de capacitación eficaz en la misma zona.
No se han puesto a pensar que cuando se presenta un sismo y es perceptible por la ciudadanía en esta zona, lo primero que hace es entrar en pánico, salir corriendo del edificio (importando poco el simulacro anterior),  llamar por teléfono a las escuelas de los hijos (el cual no funciona) y salir corriendo generando un tráfico tremendo.
Acaso el Macro simulacro de cada año los salvara o esta es toda la línea de acción por parte de estas dependencias de gobierno en una zona en la que tienes concentrada gran parte de las oficinas de esta ciudad.
Las principales líneas de acción en movilidad en el GDF han sido: transporte público (reingeniería de rutas, desarrollo de una ruta interna para transporte local conocida como Polancobús), estacionamiento (subterráneos y parquímetros; señalamiento vertical y horizontal), aforo vehicular (incluye viajes y tipo de usuario), bases de taxis, relación entre usos de suelo de la colonia, entre otros.
Pero… ¿cómo se resuelve el problema de la movilidad en caso de emergencia en esta ciudad?
Rodrigo Díaz, arquitecto de Universidad Católica de Chile y Maestro en Planificación Urbana dijo en alguna ocasión esta frase: tú no estás en el tráfico, tú eres el tráfico.
Y creo que tiene mucho de verdad; y planteo en esta ocasión algunas acciones que haría más rápida la respuesta de todos los servicios de emergencia como las siguientes: el uso del taxi, ya que en esta ciudad el promedio de uso es de 1.3 personas por vehículo, dejar los vehículos en casa para traslados menores a ocho kilómetros, ya que representan del 20 al 30 por ciento del parque vehicular que circula en horas pico, viajes complementarios, es decir, utilizando dos o tres transportes diferentes para llegar a un punto.
Te imaginas que marques por teléfono solicitando una ambulancia y que realmente llegue en veinte minutos, o que los bomberos lleguen antes que los vecinos apaguen el incendio. La mayoría de los retrasos o no arribo de las unidades de emergencia es el tráfico.
Pensemos realmente en una ciudad segura, y eso incluye movilidad no sólo para las unidades de emergencia, para todos; pensemos en decidir que obras necesitamos realmente y como actuar en caso de desastre, lo que nos lleva necesariamente en hacer nuestro “Plan Familiar de Protección Civil”, del cual hablaremos la próxima semana.
 


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lunes, 8 de octubre de 2012

PROYECCIONES
Por Amaury E. Méndez Castro
Esta semana he estado platicando mucho con algunos interesados, estudiosos e involucrados en el tema de la Protección Civil, sobre las condiciones académicas y grados de especialidad en las que nos encontramos los que nos dedicamos a esto; no es raro encontrarnos entre este grupo a ingenieros, arquitectos, biólogos, médicos, técnicos en urgencias médicas, abogados, psicólogos, trabajadores sociales etc.; y no olvidemos a personal de la milicia, marina, cuerpos de seguridad, sin dejar de lado al personal relacionado con los aeropuertos…. Pocos, muy pocos con una licenciatura en Protección Civil o en Gestión de Riesgos.
En el mercado hay muchas personas que prometen realizar el mejor Programa Interno de Protección Civil, hacer el trámite ante las autoridades y resolver. Y en realidad, solo te dan una copia de algún programa que alguien más hizo y solo lo adaptan; sin olvidar que para ser aprobado dicho programa, también hay que “cooperar” con la causa del que se encuentre en turno.
O está el extremo contrario, te encuentras al que por unas cuantas cuentas de vidrio  te promete hacer mil y un cosas, y terminas gastando el triple de lo que te cobro solo por querer ahorrar unos pesos….
Recuerdo una frase “procura hacer bien tu trabajo, si no; alguien más sufrirá por tu culpa”.
Dentro del discurso al entregar el Premio Nacional de Protección Civil al Doctor Modesto Ortiz Figueroa, Felipe Calderón Hinojosa decía: "No debemos bajar la guardia. Hemos avanzado mucho en Protección Civil, pero tendremos que avanzar mucho más” … a lo que me pregunte en ese momento, ¿cuánto realmente hemos avanzado?
No tenemos aún la Escuela Nacional de Protección Civil, la nueva Ley General de Protección Civil no tiene su reglamento, a la propia ley le hace falta temas y una mayor claridad y certeza jurídica. En mi opinión, aun hay muchas deficiencias aún en el tema legislativo y jurídico.
En las diferentes dependencias de gobierno existen las aéreas de Protección Civil que por ley deben de estar pero ¿en qué condiciones están?, tienen realmente su programa interno de Protección Civil, ¿los comités internos funcionan como tal?, ¿las brigadas están capacitadas para enfrentar una emergencia?, ¿tienen el material mínimo indispensable?, ¿hay recursos para esas aéreas?.
Veo con gran tristeza que pocas dependencias de la administración pública federal, estatal y municipal cuentan con ello, y si las dependencias de las diversas instancias de gobierno no cuentan con lo que les marca la ley, ¿cómo es que quieren que los particulares cumplan en esta?.
El atraso es de cerca de diez años en general, aun que en algunos casos hay que decir que son ejemplos del tratamiento que le dan al tema en lo estatal y en lo municipal.
 
Por otro lado y  para poder abatir el rezago este año se ha incorporado en el Plan de Estudios de la Universidad de la Ciudad de México la carrera de “Licenciatura en Protección Civil y Gestión de Riesgos”, algo así existe en también en la Universidad de Guadalajara, a través del Centro Universitario del Sur, “Licenciatura en Seguridad Laboral, Protección Civil y Emergencias”; o en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, “Licenciatura en Protección Civil”.
Esperamos que más universidades se habrán a esta posibilidad, para contar con técnicos y profesionales en la materia y podamos crear un país más  en materia de Protección Civil
Qué pasaría si un grupo multidisciplinario, con experiencia teórica y práctica se diera a la tarea de iniciar la creación de un Colegio de Protección Civil a nivel nacional, que este grupo pudiera coadyuvar a la creación de más y mejores especialistas.
Mientras, habrá que estar capacitándose todo el tiempo, aplicando las nuevas tecnologías y difundir la Protección Civil.
 
@amau77